Combustible Plástico

Plásticos desechados
En todo el mundo, empresas e individuos están comenzando a producir combustible a partir de plástico desechado. Dado que solo el 8% de los residuos plásticos se recicla en Estados Unidos, el 15% en Europa Occidental y una proporción mucho menor en los países en desarrollo, este reutilización del plástico podría evitar que enormes cantidades de este material acaben en vertederos o en los océanos. Cada año se fabrican más de 500 mil millones de libras de plástico nuevo, y aproximadamente el 33% de este es de uso único y acaba siendo desechado. Dado que se recicla muy poco plástico, es necesario considerar los residuos plásticos como un recurso que no se está utilizando adecuadamente, en lugar de verlos simplemente como algo destinado a los vertederos. Si todo el residuo plástico llegara a los vertederos, seguramente se extraería en el futuro; sin embargo, actualmente no es así. No todo el residuo plástico acaba en nuestros vertederos. Las Naciones Unidas estiman que el plástico representa cuatro quintas partes de la basura acumulada en los océanos del mundo. Necesitamos dejar de contaminar nuestros océanos con plástico antes de que sea demasiado tarde, y comenzar a recoger todo el plástico que sea adecuado para esta nueva tecnología, bastante sencilla y ya disponible en la actualidad.
La tecnología no es excesivamente complicada: los plásticos se desmenuzan y luego se calientan en una cámara sin oxígeno (proceso denominado pirólisis) a aproximadamente 400 grados Celsius. Cuando los plásticos se calientan hasta el punto de ebullición, el gas que se genera se separa y, a menudo, se reutiliza para alimentar la misma máquina. Luego, el combustible se destila y se filtra. Debido a que todo el proceso tiene lugar en un vacío y el plástico se derrite (y no se quema), se liberan muy pocas o ninguna toxina al aire. Todos los gases y residuos generados se reutilizan para alimentar la máquina.

Combustible plástico
Para esta tecnología, el tipo de plástico que se convierte en combustible es importante. Si se queman hidrocarburos puros, como el polietileno (PE) y el polipropileno (PP), se obtendrá un combustible que se quema de manera bastante limpia. Pero si se quema PVC, grandes cantidades de cloro corroerán el reactor y contaminarán el medio ambiente. La quema del PETE libera oxígeno en la cámara que carece de este, lo que ralentiza el proceso de reciclaje. Además, el PETE se recicla de manera eficiente en los centros de reciclaje; por lo tanto, lo más recomendable es reciclarlo de forma tradicional. El HDPE (jarros) y el LDPE (bolsas y películas) son, en esencia, polietileno, por lo que también pueden utilizarse como combustible; no obstante, generan un nivel ligeramente mayor de contaminación, ya que al ser más gruesos y pesados, su combustión conlleva a la emisión de más residuos. No obstante, un procesamiento adicional puede transformar incluso el HDPE en diésel de alta calidad.